
MADRE OLIVA SANCHEZ CORREA
Natural de Tabio, departamento de Cundinamarca, una simpática población, vecina a Bogotá la capital de Colombia. Nació el diez de junio de
A la edad de 15 años, le fue diagnosticada la enfermedad de la lepra y tuvo que ir al lazareto de Agua de Dios, en donde comunicó a su confesor el Padre Luís Variara, su ideal de vida religiosa. Orientada por él, inició secretamente la preparación a la fundación, compartiendo con otras jóvenes que tenían ese mismo ideal, que empezó a tomar forma primero con la experiencia de vida comunitaria, que realizaron durante algunos meses y que se consolidó el 7 de mayo de 1905.
Oliva asumió desde la experiencia inicial, la dirección de la Primera Comunidad, bajo la orientación del Fundador, fue confirmada el día de la Fundación y se desempeñó como verdadera madre en todos los aspectos de la vida religiosa, hasta su muerte el 7 de junio de 1907.

MADRE ANA MARIA LOZANO DIAZ
Elegida muy joven como superiora, a la muerte de la Madre Oliva en 1907, recibió permanente la orientación del Fundador, convirtiéndola en la discípula más cercana a su corazón y luego de la muerte del amado Padre en 1923, fue ella la principal heredera y protagonista en el crecimiento del Instituto, el que gobernó durante 61 años, con dos recesos de tres años cada uno.
En 1938 fundó la primera obra fuera del Lazareto de Agua de Dios, en Ibagué departamento del Tolima y de allí desplegó una serie de fundaciones en diferentes poblaciones y ciudades de Colombia, atendiendo colegios, seminarios y obras sociales. En 1950, llevó al Instituto al Ecuador, en donde también realizó varias fundaciones.
La Madre Ana María fue modelo de vida religiosa para sus hijas a quienes trataba con delicadeza y ternura, es aún recordada y amada por la mayoría de hermanas en el Instituto. En 1968, cuando ceso su servicio como Superiora, fue declarada por sus hermanas: Superiora Emérita. Murió el 5 de marzo de 1982 en Agua de Dios.

MADRE JULIA DE JESUS SIERRA
La Madre Julita, nació en Ubaté, departamento de Cundinamarca, de carácter jocoso, era atractiva en su trato y amaba la piedad, el trabajo, el orden, la delicadeza en el porte, y se mostraba siempre amable, sencilla y abierta.
Ingresó al Instituto en el año1909, realizó su profesión religiosa en en 1911. Ejerció como maestra de novicias en varias ocasiones y asumió el gobierno del Instituto durante dos períodos distintos, de tres años cada uno: de 1919 a 1922 y de 1925 a 1928, reemplazando a la Madre Ana María.
Cuando inició la expansión del Instituto en diversos lugares de Colombia, la Madre Julita, como era llamada por las Hermanas, se desempeñó como directora en varias obras, especialmente educativas.
Fue también discípula del Fundador como consta en el amplio epistolario que se conserva. En su ministerio de Superiora actúo siempre, siguiendo las indicaciones del Beato Luís Variara, su padre y maestro de espíritu: Recuerda que eres madre, más que Superiora.
En su acción como educadora, fue siempre maestra de las hermanas, enseñándoles verdaderas lecciones del sistema preventivo de Don Bosco, recordaba las enseñanzas del Fundador el Padre Variara y sus ejemplos en el trato y atención de los niños.
Pasó sus últimos años en Betania la Casa Madre del Instituto, rodeada del cariño de sus hermanas, recibió también del Señor sobrenaturales gracias, que ella siempre aceptó con sencillez y familiaridad.

MADRE EVANGELINA HERNÁNDEZ GARAVITO
La Madre Evangelina nació en Gambita, departamento de Santander, ingresó al Instituto en 1940, realizó su profesión religiosa y luego de unos pocos años fue enviada al Ecuador, allí se desempeñó, hasta 1968, cuando fue elegida Superiora General en el Capítulo especial celebrado en Ibagué.
Cumplió su período durante seis años, en un momento decisivo dentro de la historia del Instituto, dada la transición después del Concilio Vaticano II, con todas las implicaciones de asimilación, orientaciones y renovación de las estructuras de la vida eclesial y específicamente de los Instituto religiosos propuestos por el Concilio.
Al finalizar su período, la Madre Evangelina fue como misionera a República Dominicana, en donde trabajo varios años. De allí pasó a Italia, con el grupo de Fundadoras que se dedicarían a la asistencia de los salesianos enfermos y ancianos. Durante más de diez años, se desempeño como directora de la comunidad en Turín, hasta 1998, cuando regreso a Colombia, en donde continúa ofreciendo su servicio, su experiencia y su sacrificio en bien de los demás, especialmente de sus hermanas en el Instituto.

MADRE ROSA INÉS BALDIÓN RINCÓN
Nació en Socha, Boyacá el 2 de julio de 1938, ingresó al Instituto en 1953. Su trato sencillo, amable familiar y cariñoso, su capacidad intelectual y organizativa, la destacaron como líder, pero sobre todo su comprensión del Carisma, su palabra oportuna y profunda, y un amor desinteresado al Instituto, con el que se comprometió desde sus primeros años de vida religiosa y más aun cuando tuvo que asumir las primeras responsabilidades con directora.
En 1968, fue elegida Vicaria General, cargo que desempeñó hasta 1975, cuando el VII Capítulo General, celebrado en Medellín Colombia, la eligió como Superiora General, reelegida por VIII Capítulo, duró en el ejercicio de su ministerio 12 años, durante los cuales las hermanas pudieron encontrara en ella: el entusiasmo de una líder, la firmeza de una superiora y la ternura de una Madre.
Amplió el radio de acción del Instituto, lanzándose a nuevas fundaciones fuera de la frontera Patria, llevó a las Hermanas a Venezuela, Bolivia, República Dominicana, Brasil, Italia, España y Guinea Ecuatorial. Veía el Instituto comprometido con la Iglesia Universal en la difusión del Evangelio desde la experiencia del Carisma Salesiano Victimal. El mundo marcado por la enfermedad y el sufrimiento, necesitaba la semilla de la Pascua y por ello se sentía cuestionada frente a los retos de la sociedad y a las necesidades de los pobres, especialmente los niños, los jóvenes y los enfermos.
La profundización en los escritos del Fundador, y en los orígenes del Instituto, así como los diálogos con las Hnas. de los Primeros tiempos, despertaron en ella un compromiso, diríamos preferencial, ante la realidad de la lepra y la responsabilidad del Instituto con quienes padecen esta enfermedad.
También fue protagonista e impulsora en la fundación y promoción de los grupos del Movimiento Secular, asumiendo la opción del VII Capítulo General, que acogiendo las orientaciones del Concilio Vaticano II consideró necesario abrir a los laicos y sacerdotes seculares la posibilidad de vivir la experiencia del Carisma Salesiano Victimal.
En 1987, culmina su periodo de Superiora General y asume la organización y estructuración de la Formación Permanente en el Instituto. Dos años de especialización en Roma y luego un intenso trabajo en la organización de Encuentros, orientación de las Hermanas, coloquios, plegarias, dirección espiritual, visitas a las comunidades locales… Un tiempo de intensa actividad formativa que culmina en 1999, cuando nuevamente es elegida Superiora General.
Una nueva etapa se desprende de este momento, que tiene su plenitud en la Beatificación del Fundador, el Padre Luis Variara, el 14 de abril de 2002. En el momento de acción de gracias, en la Plaza de San Pedro en Roma, durante la ceremonia de Beatificación, la Madre hace la ofrenda de su vida al Señor, en acción de gracias por todo cuanto Él ha concedido al Instituto y a la Iglesia en la persona del amado Fundador.
Todo un despliegue de celebraciones, emociones profundas, palabras cargadas de gratitud y alabanza al Señor, empiezan a invadir la vida de la Madre, que inconcientemente se va desprendiendo de todo cuanto ama, hasta llegar a la consumación de su ofrecimiento el 31 de julio de ese mismo año glorioso, cuando en un accidente automovilístico, pierde su vida, en Maracay Venezuela, cuando emprendía el regreso hacia Colombia después de haber dirigido los ejercicios espirituales a las hermanas de ese país.

MADRE ANA TERESA HIGUERA ALVARADO
Nacida en la turística ciudad de Paipa, Boyacá. Desde su ingreso al Instituto en 1956, se ha distinguido por su don de gentes, su extraordinaria capacidad organizativa y su amor ilimitado al Fundador y a su obra, características que la llevaron a ganar el aprecio de las hermanas y la confianza de las Superioras, asignándole diversas responsabilidades en el campo administrativo, desde donde fue con la Madre Rosa Inés protagonista en el proceso de renovación y reestructuración del Instituto.
Durante los dos periodos consecutivos, de su gobierno como Superiora General (1987- 1999), se vio el progreso de las obras en el campo económico, se mantuvo el entusiasmo misionero y las proyecciones hacia nuevas fundaciones, llevó a las Hermanas a México y al Camerún e impulsó el crecimiento de las obras y el aumento de vocaciones.
Consolidó también la organización de las casas de Formación, y las relaciones con la Familia Salesiana. Promovió la preparación de las hermanas, especialmente en el campo de la Formación y estructuró la Delegación Central, manteniendo la fidelidad al objetivo de la misma, como centro y corazón del Instituto, en la atención a los centros históricos y carismáticos, pero al mismo tiempo ampliando a las hermanas el horizonte de nuevas posibilidades misioneras en otras naciones. Al culminar su servicio como Superiora General, fue nombrada Superiora de la Delegación Central y en el año 2003, ecónoma General.

MADRE MIRYAM FABIOLA GARCÍA PÉREZ
La Hermana Miryam Fabiola García, es la VIII Superiora General del Instituto de las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Fue elegida el 24 de diciembre del 2016, durante el XV Capitulo General por el periodo 2016-2022. Estuvo acompañada por las siguientes Hermanas del Consejo General: Hna. Ana Fanny Silva Carreño – Vicaria; Hna. Martha Nelly Gutiérrez Castañeda – consejera para la Pastoral; Hna. María Amelia Vianchá Alvarado – consejera para el Movimiento Secular Padre Luis Variara y Hna. Betty Cecilia González Contreras – consejera para la Economía.

MADRE EULALIA MARIN RUEDA
La Madre Eulalia es actualmente la Superiora General de las Hijas de los Sagrados Corazones, goza de una sencillez extraordinaria, que hace agradable su trato, en sus relaciones interpersonales se muestra cálida, acogedora y familiar. Sus años en Italia, le confirieron la ciudadanía italiana y favorecieron sus amplias relaciones con el mundo salesiano y eclesial.
Es alegre, sencilla, entusiasta y decidida; ha tenido oportunidad de asumir el carisma salesiano victimal, desde la experiencia práctica, hasta la profundización doctrinal, que se patentiza en su tesis doctoral, relacionada con las cartas generales de su Fundador el Beato Luis Variara.
Elegida como Superiora General en junio de 2003, por un periodo de seis años, que concluye en el año 2009, se ha empeñado en rescatar el sentido de unidad y universalidad a nivel del Instituto, así como la atención a las Hermanas, escuchándolas y orientándolas en sus necesidades. Ha realizado varias visitas a las comunidades de Colombia, Ecuador, México y República Dominicana.
El XVI Capitulo general celebrado en entre el 8 – 28 de diciembre del año 2022, reelige a Madre Eulalia Marín R., como Supeirora General por el sexenio 2022- 2028. El Instituto da gracias a Dios por la disponibilidad de esta querida Hermana y en sintonía de Oración implora sobre su gestión, grandes Bendiciones para que Ella y su Consejo logren llevar adelante el Plan General del Instituto: “Hijas de los Sagrados Corazones en camino sinodal” constituido por cinco (5) proyectos, uno por cada línea de animación.
